Trabajando con mi compañero Argi, me doy cuenta de un error que cometemos con bastante frecuencia en las focalizaciones del olor diana, y que tiene una solución muy sencilla. Vamos a intentar ponernos en situación.

Una tarde cualquiera, cogemos las pipetas con las muestras de olor, el clicker y su bolsa de premios. Encontramos por casa un trozo de cartón al que le vamos a clavar varias pipetas vacías, y finalmente clavaremos una con una pequeña bolita de algodon impregnada del olor que Argi ha de buscar.

Le doy la orden, y comienza a buscar. Hace tiempo que no ha trabajado olfato, y tiene muchas ganas de jugar. Comienza a señalarme con bastante energía algunas de las pipetas, pero, «vaya! algo ha fallado!…»

¿Cómo es posible que no acierte de cuál se trata, si antes lo hacía bien?. ¿Será que va demasiado excitado a buscar y por eso no acierta?. ¿Marca en falso porque está ansioso por el premio?.

Todas estas preguntas son lógicas y en algunos casos, pueden ser perfectamente válidas. Durante el entrenamiento, suele ser habitual notar un pequeño retroceso en los avances, los excesos de motivación, también suelen ser inconvenientes para trabajar, pero ¿por qué siempre buscamos el error en el perro?, lo más probable, es que la causa del error seamos nosotros mismos, pero a menudo, somos demasiado orgullosos para reconcerlo….

Le estamos pidiendo a nuestro compañero que no sólo nos indique que en ese cartón está la sustancia (eso ya lo está haciendo), sino que además, le estamos pidiendo que nos diga exactamente, por donde emana el olor.

Si observamos esta fotografía, seriamos muy torpes si no fueramos capaces de afirmar que se trata de una fuga de agua, pero ¿seríamos capaces de marcar el punto exacto desde donde el agua ha perforado la tubería?. Para nosotros, el agua sería el equivalente a la nube de olor que emana de la pipeta y se esparce por todo el cartón, al igual que lo hace el agua…

Imagen obtenida de: https://qsnoticias.mx/fuga-de-agua-en-la-alvaro-obregon

 

En cambio, si observamos esta otra imagen, nos resultaría mucho más fácil, encontrar el punto de rotura por el que brota el agua, aunque la cantidad sea también muy grande….

Imagen obtenida de: https://www.elmetropolitanodigital.com/2016/05/lafoto-fuga-de-agua-en-residencial-loma-linda/

Si trasladamos estos ejemplos a nuestro cartón, sería el equivalente a colocar la pipeta con la tapa abierta, o la pipeta con la tapa ligeramente perforada, entre otras cuantas pipetas. Es decir, nuestro compañero ya sabe que en ese cartón está la fuente de olor, pero le resulta complicado marcar el punto exacto de emanación, debido a la gran cantidad de partículas olorosas que brotan e impregnan la pared de trabajo…

Pero este marcaje impreciso, que no erróneo, cambia drásticamente al colocar la pipeta con el tapón ligeramente perforado….

Si únicamente queremos que nos señalice la presencia del olor, nos bastaría el primer marcaje, pero si queremos afinar un poco más, es un ejercicio interesante para practicar. Siempre digo que aquí aprendemos las dos partes del binomio. Os invito a hacer la prueba…

 

Autor: Jaime Alonso Borde

Imagen del encabezado: https://es.theepochtimes.com/el-geiser-steamboat-del-parque-yellowstone-se-acerca-a-un-record-de-erupciones

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