En esta entrada, intentaré explicar otra de las maneras más utilizadas para enseñar la asociación del olor que queremos que nuestros perros encuentren.  Aprovecharemos los instintos y pulsiones del perro, más en concreto el impulso de caza, persecución y cobro del perro. Es la manera más parecida al juego, y ¿a qué perro no le gusta jugar?. Si bien es cierto que a todos les gusta jugar de una u otra forma, no todas las maneras de asociar el olor funcionan igual con todos ellos. Por ejemplo, a pesar de que a Argi le gusta jugar, la mejor manera para asociar el olor no es esta, sino la asociación directa mediante comida. Seremos nosotros los que elegiremos una u otra forma

Contenedores de PVC donde insertar la fuente de olor, para que el perro los cobre.

en función de las características de cada animal.

Para desarrollar este método, necesitaremos un juguete que puede ser desde una pelota de tenis a la que le haremos unos agujeros por los que introducir la fuente de olor, un contenedor de pvc al que le practicaremos unos agujeros por los que pueda salir el olor, un pedazo de tela enrollado en el que introduciremos la fuente de olor, o incluso un peluche al que le impregnaremos del olor que queramos.  De estos juguetes, el que a mí más me gusta son los contenedores de pvc, por precio y por facilidad de  limpieza.

El perro se acostumbrará a que su juguete tiene un olor característico.

El sistema es muy sencillo. Consiste ni más ni menos en lanzarle el juguete o el contenedor al perro y que este vaya a buscarlo. Parecido a cuando jugamos a lanzarle una pelota o un palo al perro durante nuestros paseos, solo que esta vez, su juguete tiene un olor característico. El perro se acostumbrará a ese nuevo juguete, y poco a poco asociará el olor al juguete.

Vamos a ello.

«Enzo» y su juguete, foto cedida por su guía Jose

Colocaremos al perro en posición de sentado, haciendo que nos mire. Sujetándole, y mientras nos mira, lanzaremos el juguete o el objeto con olor a un punto donde el perro pueda verlo. Le daremos la orden que hayamos elegido como comando de búsqueda, y le soltaremos para que pueda ir tras él a cogerlo. Cuando nos lo traiga, jugaremos con él disputándoselo un par de veces. Ese será su premio, el poder jugar e interactuar con nosotros. También podemos emplear un poco de comida para premiarle cuando nos lo traiga, todo en función de cada animal.

Es muy importante no aburrir al perro, el juego está bien, pero dos horas de juego son demasiadas para cualquiera, y podemos hacer que pierda el interés por él. Con sesiones de unos 10 minutos es suficiente. Si le dejamos con ganas de más, la próxima vez presentará más interés por seguir jugando.

Una vez que veamos que tiene el ejercicio controlado, le daremos una pequeña vuelta de tuerca, le lanzaremos el objeto con olor a una zona donde ya no pueda verlo. Entonces dejará de emplear su vista para empezar a utilizar su nariz. «Pero, ¿como encuentro ahora mi juguete?, ah, ¡claro!, mi juguete tiene ese olor….» ¡Ya está!, entonces el perro buscará ese olor, porque es a lo que huele su juguete.

Es muy importante que cuando nos lo traiga, le recibamos con grandes aspavientos y felicitaciones…. juguemos un poco a disputarle su juguete, o le demos unos premios de comida. El juego debe finalizar en un momento alto, dejándole al perro con ganas de más, y que las sesiones de juegos no sean demasiado largas.

A base de repeticiones, el perro irá asociando la orden de búsqueda al comienzo de este juego en el que debe encontrar un olor «especial», que representa su juguete.

 

Autor: Jaime Alonso Borde

2 Replies to “CONTINUACION DE LA ASOCIACION DE OLORES: Asociación del olor mediante el juego / cobro”

    1. Así es Hugo, además son muy útiles para cubrir las necesidades fisiológicas y emocionales del perro. Le ayudan a autocontrolarse, le ofrecen estabilidad emocional, y refuerzan el vínculo entre perro y guía entre otros beneficios….

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